Raya Pinta

Raya Pinta por Maria Argüelles

Hola querides, el día de hoy les traigo una entrevista a María la creadora de Raya Pinta una marca de trajes de baño incluyente que proporciona trabajo a mujeres en prisión y de la tercera edad para generar un ingreso. Yo admiro mucho a María por lo bella persona que es, pero también por su pasión, les dejo un poco más sobre ella y su proyecto.

¿Cómo empezaste?

Empecé porque yo quería aprender a bordar y mi mamá me dijo que tenía una amiga que arma talleres de bordado y tejido. En el momento no tenía de bordado pero en unas semanas de tejido. Así que fui y tomé la clase de tejido con gancho y era pésima. Fui la única que no pudo hacer el granny square. Pero me clavé mucho para poderlo hacer. Ya cuando aprendí quise hacer algo que sí pudiera usar porque bufandas no uso. Después recordé que antes me había comprado un bikini tejido en Zayulita y pensé en hacerlo. Ví tutoriales pero todo lo hice mal. Hasta que hice uno que sí me gustó, lo subí a Instagram y muchas mujeres me dijeron que les hiciera uno. Luego fueron muchas más y mi papá me dijo que hiciera una marca. Pero fue hasta el día que recibí muchísimos inbox que decidí hacerla. Yo estudié psicología entonces quise encontrar la manera de unirlo. Recordé que hace mucho había visto a unos chavos con síndrome de down tejiendo. Entonces me puse a buscar chavos con síndrome de down, para hacer un proyecto incluyente. ¿Por qué? Porque es un tipo de tereapia, ayuda a la motricidad fina y al autoestima porque creas algo con tus manos que sí va a servir. Lo malo es que no encontré a ninguno o todos hacen lo que los papás les dicen. Tiempo después encontré una psicóloga (con pacientes con síndrome de down y discapacidad intelectual). Empezamos el taller y veía cómo avanzaban, pero la discapacidad intelectual no les permitía seguir un patrón. Fue difícil porque sentí que tendría que dejar algo, pero se me ocurrió que siguieran haciendo los pompones e incluir personas de la 3ra edad. Fue difícil, porque ya lo hacen de una manera, tienen sus horario y no lo veían tanto como un trabajo. Después encontré una asociación que se llama Reincerta. Ellos lo que hacen es que trabajan con mujeres privadas de su libertad que viven con sus niños (al no estar dentro del sistema penitenciario no hay presupuesto para ellos y sus necesidades básicas no son cubiertas). Y también que trabajan con adolescentes en conflicto con la ley. Les conté de mi proyecto, y empezamos a trabajar con los chavos ya salieron. Fue súper chido, pero son chavos que tienen un nivel delictivo alto y no están acostumbrados a trabajar mucho por algo. Faltaban mucho y no se comprometían tanto, entonces me habló la directora y me dijo que estaría mejor si metíamos el taller a la cárcel. Así empecé a trabajar en Santa Marta Acatitla, y fue la mejor decisión porque todas van a mi taller, no faltan y avanzamos muchísimo. Ahora los pompones los siguen haciendo las personas con síndrome de down, las piezas como tal son tejidas por personas de la 3ra edad y yo, y este año 2019 la meta es que todo se produzca en la cárcel.

¿Cómo te ha ido?

La verdad es que muy rápido se enteraron del proyecto y hubo mucho interés. Me entrevistaron en la revista Quién, Vogue etc. Pero por otro lado, me perjudicó un poco porque se dio a conocer mucho, hubo mucha demanda y aún no tenía lo suficiente para hacer mucha producción. Por otro lado, aún no se le da tanto valor a lo hecho a mano. La gente no entienda que son prendas hechas por poblaciones con las que es difícil trabajar. Porque el chiste de que sea un proyecto incluyente es que yo me adapto a mis trabajadores. Yo no quiero caer en el sistema laboral que no responde a las necesidades de sus trabajadores. Sin embargo mis trajes no están tan caros en realidad. Los vendo en lo mismo que los demás, y prefiero no subir tanto mis precios, ganar menos pero que mis trabajadores ganen. Pero es difícil que la gente entienda que es están hechos a mano y que es un proyecto que ayuda. Me frustra que me regateen, la verdad, yo no los veo regateándole a Victoria’s Secret, o Zara. Pero también he tenido chavas que están súper interesadas y son súper chidas.

¿Cómo es el proceso de hacerlo?

Todo se hace sobre pedido, y tengo tallas predeterminadas, pero si lo quieren puede ser personalizada. Pueden ir a mi casa y lo puedo hacer a la medida. Ya que me dicen el color talla etc, paso el pedido a una de las tejedoras, si todas tienen pedidos lo hago yo, y lo mando a forrar. En el proceso creativo yo siempre pensé que no era tan creativa, pero cuando veo siluetas que me gustan pienso cómo se vería en el cuerpo de alguien. Lo imagino y hago prueba y error. Siempre hago dos antes de que quede el bueno. Y para pensar en las combinaciones de color me gustan los tonos tierra, los verdes muy oscuro, azules oscuros etc. Y en las texturas me fijo muchísimo, yo uso un sólo punto pero puedes jugar para que queden las texturas que quieras.

¿Qué ha sido lo más difícil y lo más lindo?

Lo más difícil es encontrar la gente con quien trabajar y la capacitación es difícil. También que la gente entienda que el proyecto no es Fast Fashion y, por lo tanto, no es igual rápido y tampoco igual de barato (porque no lleva explotación etc.). Lo más bonito es trabajar con estas poblaciones, me llena muchísimo, he escuchado muchas historias muy fuertes. Y al trabajar con esta gente me he dado cuenta de lo privilegiada que es mi vida, también me da culpa, pero estoy agradecida. Ha sido también muy difícil lo de las tallas, porque cuando hago algo me lo pruebo a mí, pero mi cuerpo es muy sencillo, no hay mucho que soportar. Y por ejemplo, una mujer con senos me ha costado mucho más.

¿Qué te inspira? ¿Qué te motiva a seguir?

Me inspiran las texturas de la naturaleza, las piedras, la tierra y el musgo. Hay olores como de sándalo, que cuando hago un traje siento a lo que podría oler. Y me motiva que no puedo abandonar a la gente con la que trabajo. ver que ellas mejoran cada vez y que están comprometidas y que lo disfrutan me motiva e inspira mucho. Y que raya pinta es mi bebé, me costó mucho trabajo hacerlo desde cero. He aprendido muchísimo porque yo no tenía idea de nada: moda, negocios, patronaje. Me ha enseñado mucho y estoy muy agradecida con Raya Pinta y todo lo que me ha enseñado. He madurado mucho, y crecí en conjunto. Pasé de ser una adolescente a ser una mujer con ella, porque empecé a trabajar.

¿Qué mensaje darías?

Primero, diría que la parte creativa es muy divertida y llamativa, pero hay cosas administrativas que van primero. No pueden perder tiempo en crear y dejar de lado otras partes. Porque todo tiene su tiempo, y necesitan dedicarle el tiempo necesario a cada parte. Habrá momentos súper difíciles, pero si se comprometen y aguantan van a poder salir del hoyo negro. A las mujeres les diría que siempre que estén menstruando es el momento de pedir cosas y ponerse a crear, porque es el momento en que más conexión tienen con ellas mismas y eso facilita la forma de expresar ideas claras y son mucho más intuitivas. Y que también, se van a encontrar en situaciones donde no las tomarán tan en serio por ser mujeres, pero hay que elegir las batallas, porque igual vamos a conseguir lo que queremos, y no vale la pena gastar nuestra energía con gente machista y limitada.

Espero les haya gustado mucho, y vayan a darle amor a este proyecto tan lindo. La verdad es que por proyectos como éste yo me motivo y creo en el mundo. Les dejo las redes de Raya Pinta y María.

https://www.instagram.com/rayapinta/

https://www.instagram.com/malamujer_____/

2 Comentarios

  1. enero 15, 2019 / 10:57 pm

    Lindo proyecto, seguro mucho aprendizaje. . 🙂

    «pero hay que elegir las batallas, porque igual vamos a conseguir lo que queremos, y no vale la pena gastar nuestra energía»

    • fionayaporfavor
      Autor
      enero 22, 2019 / 1:27 am

      ¡Gracias querido!

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